
La guerra y la paz, temas -o tema- de candente actualidad en el estado actual del mundo, cuando parecen tambalearse algunos cimientos que creímos sólidos y se resquebraja así la ilusión de levantar sobre ellos sociedades más pacíficas.
En este contexto -dramático-, Kepa Bilbao vuelve a abordar la cuestión de la guerra (y de la paz) en un nuevo ensayo: Pensar la guerra, pensar la paz1. Y lo hace un año y pocos meses después de la publicación de su anterior obra, Repensar la guerra.
Escaso tiempo el transcurrido entre los dos libros. Un periodo breve, pero fuertemente marcado por el regreso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos. Un hecho relevante, no es un dato menor.
En el discurso de Trump sobre la paz y la guerra desaparecen tanto las consideraciones éticas como el mínimo respeto al derecho y las normas internacionales. Ha acentuado hasta el delirio el lenguaje descarnado y cínico del poder, de los intereses materiales, de los beneficios económicos: lo hago porque puedo. El más fuerte dicta las condiciones, el débil tiene la obligación de aceptarlas, so pena de aparecer como responsable de la violencia que desaten otros sobre él.
Y, sin embargo, no tiene pudor alguno en reclamar el premio Nobel de la Paz. ¿Existe, acaso, un belicismo pacifista?
Depende del concepto de paz. Hay una paz del sometimiento, de la resignación, de la sumisión de los débiles. Ni siquiera la paz es un valor absoluto. Así que estamos obligados a pensar también sobre ella, sobre las mínimas condiciones para que podamos considerarla justa. Como sostiene Kepa Bilbao en su libro, no podemos pensar la guerra sin pensar a la vez la paz, dos principios en apariencia excluyentes, pero íntimamente relacionados, entrelazados, en tensión permanente.
La primera parte de Pensar la guerra, pensar la paz reflexiona sobre esos conceptos. La guerra como acto político, como instrumento de poder. La guerra moderna. La tensión permanente entre guerra y paz. Diferentes enfoques del porqué de las guerras…
La segunda parte es el núcleo fundamental del libro. Las teorías sobre la guerra y la paz. La guerra justa, la legítima defensa. Los realismos políticos que colocan guerra y paz al margen de la ética. Las diferentes tendencias del pacifismo y sus límites… Un repaso crítico de las aportaciones y puntos débiles de las tres grandes corrientes que han teorizado sobre la guerra y la paz: la doctrina de la guerra justa, el realismo político y las diversas ramas del pacifismo.
Aunque los temas de Pensar la guerra, pensar la paz sean similares a los de su ensayo anterior, las intenciones y el enfoque son diferentes.
La obra ahora publicada es mucho más breve, más concentrada, buscando el equilibrio entre los distintos apartados. Parece haber detrás un mayor interés divulgativo en llegar a mayor número de lectores. Sin perder el rigor analítico, es un texto más asequible, menos profesoral. Una obra breve, cuidadosamente escrita, apoyada incluso en una serie de esquemas que tratan de facilitar su comprensión. Un ejemplo de teoría que mira a la práctica, que pretende incidir socialmente.
Varía también el enfoque, centrado ahora -como nos informa el propio subtítulo- en las relaciones entre la ética, el derecho y el poder. Un intento de que la realidad (lo que es) dialogue con la ética (lo que debería ser), de valorar los límites efectivos que el derecho es capaz de marcar al poder cuando carece de la fuerza necesaria para obligarle a respetarlos. Un análisis de los tiras y aflojas entre lo real, lo posible y lo ideal.
En Pensar la guerra, pensar la paz se hacen más explícitas las opiniones del autor. No se limita a recoger, analizar y contraponer posiciones divergentes. Cierra diversos apartados con las conclusiones a las que llega. Aplica principios generales a varios -y sangrantes- conflictos actuales… Una obra más abierta a la discusión, que mete el dedo en muchas llagas, que proporciona instrumentos teóricos para la valoración y el análisis de las guerras actuales y para una acción coherente ante ellas.
Vivimos tiempos en los que la guerra vuelve a ocupar un lugar central en el tablero político. La fuerza se está convirtiendo en el recurso por excelencia para extender la influencia política, para hacerse con espacios de dominio, para imponer condiciones en beneficio propio…
Esta realidad hace que pensar la guerra y la paz sea una tarea urgente. Pero sirve de poco mirar la paz y la guerra exclusivamente desde prismas jurídicos y morales, porque no pueden entenderse sin analizar sus relaciones con el poder. No ayudan las simplificaciones. El libro trata de distanciarse del pacifismo ingenuo, del belicismo o del realismo cínico, de moverse en el intrincado territorio donde se entrecruzan sus contradicciones. Como afirma el autor: Asumir esta tensión no resuelve el problema de la guerra y la paz, pero permite pensarlo sin falsas ilusiones y sin cinismo. (…) Pensar con rigor es ya una forma mínima de resistencia. A esa tarea aspiran estas páginas.
Pensar con rigor. Resistencia. Frente a un mundo de brocha gorda, de cuadrículas en blanco y negro, orientarse en el laberinto actual requiere de un pensamiento crítico necesariamente complejo. Pensar la guerra, pensar la paz no imparte recetas, no dicta lecciones, no explica al lector lo que debe pensar: le proporciona instrumentos, le da pistas para orientarse por sí mismo.
Es también un ensayo urgente, en el sentido de que trata de intervenir en un problema político y moral en el que, querámoslo o no, todos estamos implicados. No se conforma con el debate académico, limitado al universo de las ideas. Busca contribuir a la práctica, a la acción. A una acción sin esquematismos ni simplificaciones, que responda mejor a la compleja realidad del mundo actual.
Una herramienta para ayudar a lo que podríamos llamar activismo ilustrado: pensar con rigor, resistencia.
1 Pensar la guerra, pensar la paz.
Ética, derecho y poder en un mundo en conflicto.
Kepa Bilbao Ariztimuño.
Los Libros de la Catarata, 2026
