Si fuera capaz de escribir un poema perfecto, exacto, redondo, sin fallas ni aristas…
O mejor, con aristas punzantes que sajaran las carnes y llegaran al hueso. Que tocaran el fondo dejando desnuda la esencia para contar qué hacemos aquí, del fin al principio, con bellas palabras.
O quizás convendría prescindir de las buenas maneras, ser directo, sencillo. Golpear con certezas rotundas… -si las hubiera y, aun en caso de haberlas, si fuera capaz, si supiera-.
Un poema perfecto que lo dijera todo, de la vida, del tiempo, de ayer y mañana, de amores y odios… Escribir las palabras que importan -tu nombre, lo escojo-. Si supiera, si fuera capaz…
Mientras tanto, prosigo y tanteo. De acá para allá, de un lugar a otro…